Un número creciente de creadoras conocidas como 'momfluencers' está promocionando la inteligencia artificial generativa, sobre todo ChatGPT, como una herramienta de crianza que supera a la pareja masculina. La consultora suiza Lilian Schmidt publicó en junio de 2025 un vídeo en TikTok titulado 'Convertí a ChatGPT en mi coparental', que se viralizó y le reportó 27.000 seguidores en tres semanas; ahora vende un GPT personalizado llamado Coparent por 37 dólares.
Schmidt forma parte de una nueva ola de creadoras que, en lugar de estetizar la maternidad, cuestionan el trabajo doméstico que recae sobre las madres. Un estudio de 2025 de la Haas School de Berkeley cifra la brecha de género en IA: las mujeres son más de un 20% menos propensas que los hombres a usar IA generativa en su día a día. Stephanie Leblanc-Godfrey, fundadora de Mother AI, lo describe como un problema 'PMS' ('pale, male and stale'). Sarah Dooley, ex consultora de Visa, dejó su empleo para crear The AI-Empowered Mom y asesorar a madres en el uso de IA para delegar tareas.
Según el Departamento de Trabajo de EE. UU., las madres empleadas dedican 13,5 horas semanales extra a las tareas del hogar y 12,5 al cuidado de los hijos, un 40% más que en 1975. La corriente ha atraído a Mel Robbins, que en noviembre anunció una colaboración con Microsoft Copilot, y a Reese Witherspoon, que alabó la tecnología en Instagram.
Críticas y parte de las propias creadoras cuestionan el encuadre 'feminista' de la IA, su impacto ambiental, los riesgos para el desarrollo infantil y la posibilidad de que automatice hasta un 15% de los puestos de trabajo. Schmidt asegura que el 95% de su audiencia es femenina, aunque recibe mensajes privados de padres que también quieren probar la herramienta.
