El artículo desmonta la afirmación de Steve Jobs de que la fuente de alimentación conmutada del Apple II fue una revolución pionera que todas las computadoras posteriores copiaron. En realidad, la tecnología de fuentes conmutadas se desarrolló desde los años 30, con aplicaciones en la industria aeroespacial y militar durante los 60. Para cuando el Apple II salió en 1977, empresas como IBM, Hewlett-Packard, DEC y Honeywell ya usaban fuentes conmutadas en minicomputadoras, terminales y hasta televisiones. El verdadero motor del cambio fueron los avances en transistores de conmutación rápida y circuitos integrados de control, no el diseño de Holt. Las fuentes lineales derrochan hasta el 65% de la energía en calor, mientras que las conmutadas alcanzan eficiencias del 80-90% y son mucho más pequeñas. El artículo repasa la evolución desde los primeros reguladores por conmutación en los 50 hasta la adopción masiva en los 70, citando ejemplos concretos como la PDP-11/20 (1969) o la HP 2640A (1975). Concluye que la afirmación de Jobs es parte de su retórica habitual de apropiación tecnológica, sin sustento histórico.
