Megan Davis, una joven de 23 años de College Station (Texas), fue detenida por intoxicación pública en agosto de 2025, días después de la muerte de su madre por una sobredosis. Pagó una multa de 450 dólares y dio por cerrado el episodio, pero su foto policial se hizo viral al ser publicada primero en una página local de Facebook del tipo SayCheese, luego convertida en broma con un bulo sobre una camarera de Olive Garden, y finalmente subida a la cuenta de Instagram Mugshawtys el 12 de octubre de 2025. Desde entonces ha recibido miles de comentarios vejatorios.
Mugshawtys, creada hace una década por Josh Jeffery, un electricista californiano de 31 años, llegó a acumular 1,8 millones de seguidores en Instagram, 19.000 en Facebook y cerca de medio millón en X tras aparecer en el podcast de Joe Rogan. Meta y TikTok desactivaron la cuenta en los últimos días tras una consulta de WIRED. El contenido mezcla comentarios sexualizados y misóginos sobre mujeres capturadas en estado de vulnerabilidad —algunas detenidas por consumo de alcohol siendo menores, otras en camisolas de internamiento— junto con merchandising como camisetas con el lema "i [heart] hot felons".
Expertos como Sarah Lageson, profesora de Derecho en Northeastern, y la socióloga Danielle Dirks explican que la digitalización convirtió las fotos policiales en espectáculo público, con leyes variables por estado que dificultan su retirada. Algunas mujeres, como Holly Singleton, asumen la exposición como parte de una estrategia de visibilidad.
