Las exportaciones de BYD superaron por primera vez a sus ventas en el mercado chino durante el primer semestre de 2026, según datos de la Asociación de Fabricantes Chinos de Automóviles y de CNEVPost. La facturación en el extranjero representó el 52,57% del total de la compañía, un hito que la empresa no preveía alcanzar hasta 2030.
El crecimiento ha sido excepcional: en enero BYD exportó más de 100.000 unidades, frente a las 66.000 del mismo mes de 2025, y en junio la cifra ascendió a 175.300 unidades, casi el doble que un año antes. Solo en el segundo trimestre, las ventas fuera de China crecieron más del 80%, y en el conjunto del semestre el aumento fue del 67,8%. En Europa, BYD supera ya los 1,7 millones de coches vendidos y se acerca a MG entre las marcas chinas más vendidas; en América, su fábrica de Brasil domina el mercado argentino, donde representa cerca del 90% de los coches enchufables.
Sin embargo, este avance internacional no compensa la debilidad del negocio doméstico. Las ventas en China acumulan ocho meses consecutivos de caídas y el beneficio neto de BYD retrocedió más del 20% en el primer semestre, lastrado por la competencia interna, pérdidas por divisas y problemas de suministro con la segunda generación de baterías Blade. El margen bruto sí creció un 18%, pero la compañía necesita seguir acelerando fuera para sostener su objetivo de vender cinco millones de coches este año y recortar distancias con Toyota.
