Expertos en seguridad vial de Estados Unidos advierten de que los postes que sostienen las cámaras automatizadas de lectura de matrículas (ALPR) de Flock Safety pueden convertirse en obstáculos peligrosos para los conductores, especialmente en zonas rurales y suburbanas donde las velocidades son más altas.
Según la Administración Federal de Carreteras, todos los soportes de señales en la zona despejada deben ser desmontables, cedibles o estar protegidos por una barrera o amortiguador de impacto. Sin embargo, una investigación periodística revela que los postes de Flock suelen carecer de estas placas de rotura, están pintados de negro —lo que dificulta su visibilidad nocturna— y, en algunos casos, no cumplen la distancia mínima de 8 pies (unos 2,4 metros) respecto al borde de la calzada exigida por el Departamento de Transporte de Ohio.
Steve Eimers, conocido como "el chico de los guardarraíles", documenta desde hace meses estas irregularidades tras perder a su hija de 17 años en un choque contra una estructura vial. Eimers señala que solo ha encontrado un poste de Flock en Erie County (Ohio) con placa de rotura, y aun así instalada demasiado alto. En 2024, los choques contra barreras fijas representaron el 26% de las muertes en carretera en EE UU, según el National Safety Council.
Flock, que opera entre 80.000 y 100.000 cámaras en más de 6.000 comunidades, asegura que sigue todos los requisitos estatales y locales y que los clientes determinan las ubicaciones. Su portavoz avanzó una revisión de las instalaciones. Otros fabricantes de ALPR, como Motorola Solutions y Redflex, presentan fallos similares.
