Las cámaras de Flock desatan una inusual reacción bipartidista en Estados Unidos

Fuentes: Cut the cameras: Flock surveillance cameras spur rare bipartisan backlash

La empresa Flock Safety, que opera alrededor de 120.000 cámaras lectoras de matrículas en Estados Unidos y realiza cerca de 2.000 millones de escaneos mensuales, enfrenta una creciente oposición política que cruza el espectro ideológico. Encuestas del Washington Post indican que el 46% de los estadounidenses se opone al uso de estos lectores automáticos de matrículas (ALPR) en su comunidad, trece puntos más que el año anterior, mientras crecen en redes sociales los vídeos de personas destruyendo cámaras.

Figuras de ambos partidos han tomado medidas concretas: el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, prohibió a las agencias estatales adquirir productos de Flock; el senador progresista Bernie Sanders anunció legislación para restringir su uso; el senador republicano Josh Hawley abrió una investigación por abusos de privacidad; y los congresistas Ro Khanna (demócrata) y Thomas Massie (republicano) promueven un proyecto para impedir fondos federales destinados a comprarlas. Más de 100 jurisdicciones han cancelado sus contratos, según el Institute for Justice.

Expertos en privacidad como Jay Stanley (ACLU), Matthew Guariglia (EFF) y Woodrow Hartzog (Universidad de Boston) coinciden en que el rechazo responde a una desconfianza compartida hacia la alianza entre tecnológicas y Gobiernos. La organización DeFlock, creada en 2024, elabora un mapa de las cámaras para facilitar su localización y presión ciudadana.