Un análisis de 61 años de registros meteorológicos revela una tendencia clara en la visibilidad de la montaña Fuji desde Tokio. Entre 1963 y 2023, el número de mañanas en las que la cumbre fue visible a simple vista aumentó de 49 a 170, superando la cifra récord de 1965. Este estudio, basado en datos del Observatorio Meteorológico de Kofu y del Gobierno Metropolitano de Tokio, documenta no solo la frecuencia de la visibilidad, sino también el cambio en la fecha de la primera capa de nieve en la cima, que se ha retrasado de octubre a septiembre en los últimos años.
Los datos muestran que la visibilidad de la Torre de Tokio, a 17 km de distancia, ha sido consistentemente superior a la de Fuji, a 83 km, debido a la mayor distancia y a la luz solar que ilumina desde el este. El análisis indica que la mejora en la visibilidad de Fuji a partir de 1999 no se debe únicamente a la reducción de la contaminación, sino también a factores meteorológicos como la sequía y la circulación de islas de calor. El artículo detalla la metodología de medición, que consiste en observar cinco puntos de referencia en orden de distancia cada mañana a las 9:00, y destaca que la visibilidad es un fenómeno dinámico que depende de la calidad del aire y las condiciones atmosféricas diarias. Esta información es útil para entender la variabilidad climática y la calidad del aire en la región de Tokio.
