La soledad como factor de riesgo: vinculada a cardiopatías, ictus, demencia y depresión

Fuentes: La soledad como factor de riesgo: vinculada a cardiopatías, ictus, demencia y depresión

La soledad ha dejado de ser considerada únicamente un problema emocional para situarse como un factor de riesgo de primer orden en salud pública, asociado a enfermedades cardiovasculares, neurológicas, metabólicas y mentales. En 2023, el Cirujano General de Estados Unidos describió una "epidemia de soledad y aislamiento", una línea que la OMS ha reiterado al vincular la desconexión social con un mayor riesgo de cardiopatías, ictus, depresión, demencia y muerte prematura.

Una declaración científica de la American Heart Association, publicada en el Journal of the American Heart Association, concluyó que la soledad y el aislamiento social son factores de riesgo independientes para la salud cardiovascular y cerebral. Un metaanálisis cifró el incremento del riesgo en un 29% para cardiopatía coronaria y un 32% para ictus. Un estudio masivo de la Universidad Autónoma de Madrid, con más de 400.000 personas seguidas, confirmó la asociación entre aislamiento físico y multimorbilidad, incluso cuando el individuo no percibe subjetivamente la soledad. En el ámbito de las demencias, el Alzheimer Center de Barcelona señala que la falta de interacción social empobrece el vocabulario, reduce la flexibilidad cognitiva y acelera el deterioro cerebral. En salud mental, la ausencia de red de apoyo multiplica por cinco las probabilidades de desarrollar depresión y se relaciona con la esquizofrenia.

Los investigadores matizan que las personas aisladas tienden a presentar menos actividad física, dietas más pobres y mayor consumo de tabaco y alcohol, lo que puede confundir la relación causal. No obstante, estudios en pacientes diabéticos muestran que la soledad conserva poder predictivo sobre la enfermedad coronaria incluso por encima de factores de riesgo clásicos.