La Solar Car Challenge, competición educativa para estudiantes de secundaria que diseñan y construyen vehículos propulsados exclusivamente por energía solar, celebra su 30º aniversario con una exigente ruta de 1.014 kilómetros (630 millas) por Texas. La prueba, de cinco días de duración, arrancó el 19 de julio en Fort Worth y finalizará en Fort Stockton, atravesando localidades como Palestine, Round Rock, Fredericksburg y San Angelo.
El concurso fue fundado en 1993 por el doctor Lehman Marks, educador texano preocupado por el estado de la enseñanza STEM. Desde entonces, el programa ha involucrado a más de 85.000 estudiantes de 39 estados y países como Canadá, México, Costa Rica, España o Singapur, y actualmente cuenta con más de 260 proyectos escolares activos. Los participantes deben diseñar, fabricar y conducir ellos mismos sus coches, acumulando la mayor cantidad de kilómetros posibles con la única energía permitida: la del sol.
La edición de 2025 introduce una nueva categoría, 'cruiser', en la que los equipos deben construir vehículos de cuatro plazas con paneles solares integrados en la carrocería, alejándose del aspecto de kart aerodinámico típico de las ediciones anteriores. La organización busca así acercar el diseño a la apariencia de un automóvil convencional y demostrar aplicaciones prácticas de la movilidad solar.
Blake Wood, capitán del equipo independiente Old Rip Racing, destaca el valor formativo del proceso: planificación de un año, diseño en CAD y largas horas de prueba. Aunque varias 'startups' de coches solares han cerrado o reorientado su negocio, los organizadores defienden que el objetivo educativo del programa sigue intacto: formar a las futuras generaciones de ingenieros en tecnologías renovables.
