La sequía extrema en el norte de Europa reabre el debate sobre los pantanos que nunca construyeron

Fuentes: La fase "franquista" de la Europa norte: la sequía extrema les ha llevado a preguntarse por qué no tienen todos los pantanos que necesitan

Inglaterra atraviesa en julio de 2026 el mes más seco en 190 años, con apenas el 10% de la precipitación media en algunas zonas y el sureste por debajo del 1%, según la Environment Agency británica. Hasta el 13 de agosto solo habían caído 4 mm, el 6% de lo habitual. El 71% del territorio inglés registra problemas hídricos, 45 millones de personas viven en zonas declaradas en sequía y 27 millones tienen prohibido temporalmente el uso de mangueras. Los embalses británicos están 13,8 puntos por debajo de su media histórica.

La crisis se extiende por toda Europa occidental: Irlanda aprobó el 24 de julio la orden nacional de conservación de agua más amplia de su historia; Flandes está en código naranja desde el 16 de julio; el Rin marcó el 6 de agosto su caudal más bajo para esa fecha desde 1901, y Países Bajos coordina ya la distribución de agua dulce. Francia registra la peor situación fluvial de la red ONDE, con el 43% de las estaciones con cursos secos.

La paradoja es que Inglaterra no ha construido un embalse grande desde Carsington en 1992, apenas el diminuto pantano de Banbury en 2012, mientras su población crecía y los embalses existentes se colmataban. El aumento de las temperaturas ha incrementado la evapotranspiración potencial extrema, que ahora es un 80% más probable y un 7% más intensa. A ello se suma un sistema de distribución que pierde entre 2.870 y 2.967 millones de litros diarios por fugas.

El Gobierno británico ha declarado de interés nacional los embalses de Fens y Lincolnshire, reactivó la presa de Abingdon en 2025 y planea nueve pantanos más antes de 2050, aunque su construcción enfrenta obstáculos sociales y políticos similares a los que frenan proyectos en Galicia.