La creciente popularidad de videos de robots humanoides realizando tareas complejas puede generar una percepción errónea sobre sus capacidades reales. Si bien las demostraciones de empresas tecnológicas son impresionantes, existe una brecha significativa entre estas exhibiciones y la capacidad de los robots para ejecutar esas tareas de manera fiable y repetible en entornos reales. Expertos como Jonathan Hurst, de Agility Robotics, advierten que la tendencia a antropomorfizar estos robots lleva a interpretaciones engañosas. El desarrollo de robots capaces de generalizar sus habilidades, como los humanos, es un desafío considerable, y las demostraciones suelen simplificar la complejidad de las tareas. Sergey Levine, de la Universidad de California, Berkeley, enfatiza la necesidad de evaluaciones cuantitativas a gran escala en entornos reales para medir con precisión las capacidades robóticas, destacando que existe una diferencia entre lo que se puede mostrar en una demostración y la capacidad real del robot.
