La pizza frita napolitana: un invento de posguerra nacido de la necesidad

Fuentes: La pizza frita parece una guarrada procedente de EEUU. En realidad se "inventó" para salvar Nápoles tras la Segunda Guerra Mundial

La pizza frita no es una aberración importada de Estados Unidos: es un plato con siglos de tradición en Nápoles que se convirtió en un símbolo de supervivencia tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque las masas fritas ya aparecen en el 'Liber de coquina' del siglo XIII y los zeppole se popularizaron entre los siglos XVIII y XIX como buñuelos dulces y salados, fue la destrucción de los hornos y la escasez de ingredientes y madera lo que impulsó a las familias napolitanas a adaptar esos discos de masa, rellenarlos con ricotta, verduras y restos de carne, y freírlos en aceite.

El resultado fue una comida callejera barata y contundente que los trabajadores podían llevar como almuerzo. Se popularizó tanto que se acuñó la expresión 'a ogge a otto' ('come hoy, paga dentro de ocho días'), reflejo de la extrema pobreza de la Nápoles de posguerra. Los pizzaiuoli (horno) y los zeppolaioli (freiduría) quedaron así como oficios diferenciados.

El 'Disciplinare' de la Associazione Verace Pizza Napoletana, considerado la biblia de la pizza napolitana, regula la versión al horno, pero la frita mantiene su estatus de plato tradicional. El artículo también recuerda otro invento italiano llevado a EE. UU.: el café americano, creado por baristas italianos durante la guerra para aligerar el espresso que rechazaban los soldados estadounidenses.