La pesadilla midterm republicana toma forma en la América rural

Fuentes: The Republican Party’s Midterm Nightmare Is Taking Shape

El Partido Republicano enfrenta un escenario cada vez más adverso de cara a las elecciones legislativas de noviembre, según el columnista Jonathan Martin. Si los demócratas conservan Míchigan y arrebatan Ohio y Iowa, sumarán los cuatro escaños necesarios para controlar el Senado durante los últimos dos años del mandato de Donald Trump. La combinación de aranceles, encarecimiento del diésel y los fertilizantes y la reapertura de importaciones de carne está golpeando con fuerza a las comunidades agrícolas, donde el descontento crece incluso entre votantes republicanos. En Kansas, el pastor Adam Hamilton, candidato al Senado, advirtió de un punto de inflexión y de posibles quiebras masivas de explotaciones. En Iowa, el legislador estatal Josh Turek calificó la situación como una segunda «crisis agrícola». El pánico republicano se extiende fuera del Medio Oeste: Maine y Alaska se inclinan a la izquierda por su dependencia energética y comercial, y Carolina del Norte aparece como el estado más probable para cambiar de manos. La subida de los precios de la gasolina tras el colapso del alto el fuego con Irán y la persistente impopularidad de Trump entre el electorado centrista han consolidado un ambiente político «casi irreversible», en palabras de estrategas del partido. Algunos republicanos cuentan con el dinero acumulado para publicidad y con un electorado rural menos proclive a votar a los demócratas veinte años después, pero les preocupa la distracción del presidente, centrado en su legado personal y en renombrar lugares, así como el riesgo de un conflicto comercial con Canadá que dañaría las carreras en estados fronterizos como Maine y Míchigan.