El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo ha entrado en una "zona de peligro de clima extremo" por los efectos de un fenómeno de El Niño potencialmente el más intenso desde al menos 1950 y que podría prolongarse hasta febrero de 2027. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que las temperaturas superficiales del Pacífico central y oriental tropical superan en más de 2 °C la media y podrían acercarse a 4 °C por encima del promedio en los próximos meses, lo que lo situaría como un evento "muy fuerte" y posiblemente sin precedentes en 75 años.
El fenómeno altera los patrones meteorológicos globales: provoca sequías en el sudeste asiático, parte de Centroamérica y el norte de Sudamérica, e incrementa el riesgo de tifones e inundaciones en el este de África, el sur de Brasil y el sur de EE UU. En China se prevén siete tifones que tocarán tierra este año; Indonesia lucha contra incendios que han quemado más de 107.000 hectáreas, y Panamá reducirá desde este jueves más del 10 % del tránsito de barcos por el Canal ante la menor lluvia esperada.
Australia, el sur de Perú, Ecuador y zonas de Brasil son los más vulnerables. La OMM ha movilizado una difusión masiva de alertas tempranas, y EE UU enviará el buque hospital USNS Comfort a la costa peruana en el pico del evento. Gobiernos y científicos insisten en traducir la preocupación en medidas concretas de prevención.
