El administrador de la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA), Jonathan Morrison, emitió este miércoles una directiva a los desarrolladores de vehículos autónomos (AV) en la que califica de inaceptable que sus vehículos interfieran con los servicios de emergencia y las fuerzas de seguridad. La agencia ha identificado un patrón claro de incidentes en los que estos vehículos accedieron a escenas de emergencia activas, bloquearon el paso de ambulancias y bomberos, o no reconocieron señales básicas de seguridad como luces intermitentes, bengalas, humo, fuego o conos de tráfico.
La NHTSA ha exigido a los desarrolladores que presenten sus soluciones a este problema antes de fin de mes. Aunque la carta no menciona explícitamente a ninguna empresa, los detalles sugieren que se dirige a operadores de robotaxis como Waymo, que gestiona la mayor flota del país en ciudades como Los Ángeles, Phoenix y San Francisco. Una investigación previa de TechCrunch documentó al menos seis incidentes hasta marzo en los que los servicios de emergencia tuvieron que tomar el control de vehículos de Waymo, incluido un caso durante la respuesta a un tiroteo masivo y otro en junio en Dallas tras una explosión de gas.
La agencia no detalla las consecuencias del incumplimiento ni qué soluciones serían aceptables, aunque advierte que las empresas serán responsables igual que los conductores humanos que obstaculizan a la policía. Paralelamente, la NHTSA avanzó en la actualización de las normas federales FMVSS, con propuestas que afectarían a fabricantes como Tesla y Zoox, que desarrollan vehículos sin volante ni pedales.
