La NASA ha abierto la convocatoria para seleccionar a cuatro voluntarios que vivirán un año en un módulo terrestre que reproduce las condiciones de aislamiento y recursos limitados de una futura base lunar o marciana. La misión, llamada Moon and Mars Exploration Analog, combina las instalaciones de los proyectos anteriores HERA (60 m², centrada en el viaje) y CHAPEA (158 m², centrada en la estancia en superficie), acoplando la primera a una base mayor con alojamientos privados, áreas comunes, zona de cultivo, sala médica, esclusa de aire y espacios de trabajo y recreo.
Los candidatos deben ser ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, tener entre 30 y 55 años, medir como máximo 1,88 metros y dominar el inglés. La NASA exige una titulación avanzada en ingeniería, biología, física o matemáticas, así como superar pruebas físicas y psicológicas. Se descartan personas con necesidades alimentarias especiales, sonámbulas o con dependencia de ayudas para dormir.
Antes y después del aislamiento, los participantes completarán dos meses de entrenamiento y recogida de datos. Durante los doce meses simulados realizarán tareas propias de una misión interplanetaria, incluidos paseos espaciales simulados. La NASA prevé iniciar la misión en agosto de 2027 y empleará los resultados para preparar el programa Artemis y futuras misiones tripuladas a Marte.
