La NASA ha enviado la nave robótica LINK, de la compañía Katalyst Space, para rescatar al telescopio espacial Swift, cuya órbita se degradó con rapidez en 2025 por el aumento de la actividad solar. LINK despegó el viernes 3 de julio desde el atolón de Kwajalein, en el sur del Océano Pacífico, a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman liberado desde el avión Stargazer a unos 12.200 metros de altitud. La nave se acercará a Swift, lo capturará de forma autónoma y elevará su órbita para impedir un reingreso incontrolado en la atmósfera. La agencia ya confirmó el contacto con LINK, primera operación en órbita de la nave.
En las próximas semanas, Katalyst verificará los sistemas de propulsión, sensores y navegación antes de iniciar la aproximación, que se prolongará durante varios meses. Swift, lanzado en 2004 y valorado en 500 millones de dólares, estudia explosiones de rayos gamma con tres telescopios multiespectrales que operan en luz visible, ultravioleta, rayos X y rayos gamma. Sin sistema de propulsión propio, el observatorio ha perdido altura por el arrastre atmosférico y ha pasado de unos 600 kilómetros a cerca de 400. La NASA busca devolverlo a su altitud original para extender su vida útil varios años, siempre que sus instrumentos sigan operativos.
