La lluvia de meteoros de Leonidas, uno de los eventos celestes más prolíficos del año, se extenderá desde el fin de semana hasta el 30 de noviembre, con su punto álgido previsto para la noche del 17 de noviembre. Los expertos estiman que los observadores podrían detectar entre 10 y 15 meteoros por hora, aunque la visibilidad dependerá de las condiciones meteorológicas y la ausencia de contaminación lumínica.
El fenómeno se produce por la entrada en la atmósfera terrestre de partículas de polvo procedentes del cometa 55P/Tempel-Tuttle. Estas partículas viajan a velocidades de hasta 71 km por segundo, lo que las convierte en los meteoros más rápidos del cielo. Para observarlos, se recomienda buscar un lugar seguro y oscuro, lejos de las luces de las calles, y permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante 20 o 30 minutos. El punto radiante, desde el que parecen originarse, se encuentra en la cabeza de la constelación de Leo, por lo que es la zona óptima para centrar la mirada.
El pronóstico meteorológico para el fin de semana presenta desafíos. Se esperan grandes cantidades de nubes y posibles lluvias en muchas áreas, aunque las zonas del sur y oeste de Inglaterra y Gales ofrecen mejores oportunidades de cielo despejado durante la noche del viernes y sábado. El domingo podría mejorar, aunque el riesgo de niebla persiste en las zonas despejadas. Las temperaturas nocturnas caerán a cifras bajas, con posibilidad de heladas, por lo que se aconseja vestirse con ropa abrigada. Si se pierde la oportunidad de verlos este fin de semana, las condiciones de observación serán excepcionales durante el pico central de noviembre, ya que la luna estará por debajo del horizonte a medianoche, minimizando el brillo reflejado que podría entorpecer la visión.
