La izquierda estadounidense se encuentra en una profunda división ideológica respecto a la seguridad de la inteligencia artificial, tras la publicación de un post en Instagram por el grupo Tech Action de los Socialistas Demócratas de Nueva York (NYC DSA). Este comunicado, que criticaba el alarmismo sobre la IA como una distracción de los daños actuales, generó más de 25.000 me gusta, pero también críticas por minimizar los riesgos existenciales. Mientras que algunos, como el senador Bernie Sanders, defienden la necesidad de abordar tanto los daños inmediatos como los riesgos futuros de superinteligencia, otros, como el grupo Tech Action, argumentan que la narrativa de la IA como amenaza inminente beneficia a las grandes tecnológicas y desvía la atención de la regulación de los daños actuales. Esta fractura se ha intensificado con la entrada de Sanders en la política de la IA, quien ha alineado su postura con figuras conservadoras como Steve Bannon, generando críticas de críticos como Timnit Gebru, quien acusa a la izquierda de seguir a cultos eugenésicos. Por su parte, expertos como Rumman Chowdhury señalan que el escrutinio mediático podría ser beneficioso a largo plazo para las empresas que buscan salir a bolsa, al demostrar su compromiso con la regulación. La situación refleja una tensión creciente entre la urgencia de regular la IA y la necesidad de gestionar la percepción pública de sus riesgos.
