La industria del auto construye para un pasado que nunca volverá

Fuentes: The auto industry is building for a past that’s never coming back

La industria automovilística estadounidense encara una oleada de inversión en nuevas plantas de ensamblaje apoyada en una premisa que los datos desmienten: que las ventas de coches seguirán creciendo indefinidamente. En lo que resta de década, está prevista la apertura de siete nuevas plantas en Estados Unidos, con capacidad combinada para fabricar hasta 1,8 millones de vehículos adicionales, impulsada por Toyota, Ford, Hyundai, Scout, Slate, VinFast, Lucid y Rivian. Sin embargo, las plantas existentes ya funcionan por debajo del 70 % de su capacidad, según la Reserva Federal, lo que deja cerca de 4 millones de unidades ociosas.

El columnista John McElroy, presidente de BlueSky Productions y analista de WardsAuto, sostiene que el sector ignora dos fuerzas estructurales. La primera es tecnológica: los robotaxis ya operan en varias ciudades y Mercedes, Tesla y Lucid prevén llevar la conducción autónoma al consumidor antes de 2030; un único vehículo autónomo compartido puede sustituir a varios coches privados, reduciendo los volúmenes de venta. A ello se suman los vehículos de despegue vertical y la micromovilidad, que restan demanda a los vehículos premium.

La segunda fuerza es demográfica. El censo estadounidense constató en enero una notable desaceleración del crecimiento poblacional hasta 2050, y países como China, Japón, Corea del Sur, Italia, Grecia, Portugal y la mayor parte de Europa oriental ya registran caídas demográficas, lo que encoge la cohorte tradicional de jóvenes conductores. McElroy concluye que añadir siete plantas a un mercado sin crecimiento aboca a la industria a un colapso financiero y urge a los consejos de administración a planificar con horizonte 2046.