La ilusión de profundidad explicativa: por qué creemos entender más de lo que sabemos

Fuentes: The Illusion of Explanatory Depth

La ilusión de profundidad explicativa (IOED, por sus siglas en inglés) es un sesgo cognitivo que lleva a las personas a creer que comprenden el funcionamiento de las cosas en mayor medida de lo que realmente ocurre. La sensación de dominio se mantiene intacta hasta el momento en que alguien —o uno mismo— intenta explicar el mecanismo en detalle: entonces afloran lagunas que pasan desapercibidas en el uso cotidiano.

El fenómeno combina dos elementos. El componente "explicativo" alude a la confianza en poder articular con claridad cómo funciona algo; el componente "profundidad" añade la expectativa de que esa explicación será completa y compleja. Cuando se contrasta esa expectativa con la realidad, lo que emerge es lo que los autores denominan profundidad explicativa superficial.

El sesgo se manifiesta en objetos tan familiares como inodoros, cerraduras, motores de coche o bombillas. Quien haya intentado describir a un tercero cómo se acciona la cisterna o cómo se enciende una bombilla probablemente habrá comprobado que su conocimiento se reduce a pulsar una palanca o girar un interruptor, sin reparar en los procesos físicos o mecánicos subyacentes. La investigación muestra que la sobreestimación aparece ya en niños de edad preescolar y que es significativamente más intensa en el terreno de las explicaciones que en el de los hechos, los procedimientos o las narraciones. El sesgo tampoco opera cuando la persona es consciente de su ignorancia: solo se activa cuando se sobrevalora el propio saber sobre un concepto o un objeto.