Varias extrabajadoras del sector de outsourcing en Filipinas relataron a la BBC cómo fueron despedidas tras participar, sin saberlo, en el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial que luego las sustituyeron. Una de ellas, una redactora de contenidos con 15 años de experiencia, afirmó: "Cavé mi propia tumba. Fuimos nosotros quienes entrenamos a la inteligencia artificial que nos reemplazó".
La industria de externalización de procesos de negocio (BPO) emplea a unos 1,9 millones de personas en Filipinas y genera alrededor de 40.000 millones de dólares anuales, lo que supone cerca del 10% del PIB nacional. La Organización Internacional del Trabajo estima que 12,7 millones de filipinos —más de uno de cada cuatro trabajadores— ocupan puestos expuestos a la IA generativa, la proporción más alta del sudeste asiático. Gigantes como Accenture, Concentrix y Teleperformance han admitido que la automatización ya está modificando sus plantillas, aunque sostienen que la mayoría de los empleados han sido reubicados dentro de las mismas compañías.
Expertos como Paul Quintos, de la Universidad de Filipinas-Diliman, advirtieron de un fenómeno llamado "AI washing", mediante el cual algunas empresas presentan los despidos como consecuencia del avance tecnológico cuando en realidad responden a una menor demanda global. El Departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones reconoció que el país está "ligeramente rezagado" frente a India y Singapur y se comprometió a recualificar a más de 300.000 trabajadores del sector, aunque descartó aprobar una ley específica de IA.
