El artículo analiza cómo la inteligencia artificial está poniendo fin a la era de los teléfonos inteligentes asequibles. Durante décadas, los dispositivos electrónicos de consumo se volvieron cada vez más baratos y potentes: en 1985, una computadora como la IBM PC AT costaba el equivalente a 19.400 dólares actuales, mientras que hoy en países como Kenia o Nigeria se pueden adquirir smartphones básicos por apenas 30 a 120 dólares, con capacidad de procesamiento miles de millones superior. Esta democratización permitió que cientos de millones de personas en las regiones más pobres accedieran a internet. Sin embargo, para 2026 IDC predijo una caída del 13% en envíos globales de smartphones, siendo África y Medio Oriente las más afectadas con una contracción superior al 20%. La causa fundamental es que la IA ha emergido como un consumidor masivo de memoria DRAM (memoria dinámica de acceso aleatorio), generando una reasignación significativa de recursos productivos desde la electrónica de consumo hacia los centros de datos de IA. Esto ha incrementado sustancialmente los costos de fabricación de smartphones. El problema radica en que la producción de memoria DRAM presenta dificultades técnicas únicas: mientras los procesadores han mejorado exponencialmente siguiendo la Ley de Moore, la velocidad de la DRAM solo ha crecido un 7% anual frente al 60% de los procesadores. Esto se debe a que las celdas de memoria contienen condensadores, cuyo reducción de tamaño genera problemas de fuga de carga. Actualmente, construir una fábrica avanzada de obleas de DRAM requiere entre 15.000 y 20.000 millones de dólares, además de varios años para lograr rentabilidad. Dado que la memoria es un producto homogeneizado, toda la industria presenta una fuerte cyclicidad, lo que dificulta que la mayoría de los fabricantes mantengan ganancias a largo plazo. De cara al futuro, si la demanda de memoria por parte de la IA continúa creciendo, la escasez y el aumento de precios de smartphones podrían propagarse desde los países en desarrollo hacia las economías desarrolladas, y todo el mercado de electrónica de consumo enfrentaría un grave ajuste estructural.
La IA marca el fin de los celulares económicos
Fuentes:
AI is killing the cheap smartphone
