La IA inunda la propaganda electoral de EE UU sin un marco legal claro

Fuentes: Can AI equalize political campaign ads – or will it remain a tool for spreading lies?

Jonathan Rinaldi, candidato a concejal en Queens, Nueva York, fue arrestado el 24 de junio por cargos de falsificación tras difundir en Facebook e Instagram noticias falsas generadas con IA —incluyendo un logotipo apócrifo de CNN— que afirmaban que su rival, la demócrata Lynn Schulman, había abandonado la campaña. Schulman ganó por amplio margen. Es uno de los primeros casos en que un candidato enfrenta cargos penales por usar IA en su messaging político, aunque las leyes aplicadas no exigen probar el uso de esa tecnología.

Los anuncios generados con IA proliferan en el ciclo electoral estadounidense, desde parodias virales hasta contenidos difamatorios. Expertos como Bruce Schneier, de Harvard Kennedy School, sostienen que la mayoría funciona como señalización tribal más que como persuasión. La propia Casa Blanca difunde imágenes de Donald Trump como rey, papa o Jedi, y el presidente llegó a compartir un video racista sobre los Obama, que después eliminó. En 2024, una consultora envió llamadas automáticas con la voz clonada de Joe Biden.

Una encuesta de PBS News, NPR y Maris de marzo de 2026 muestra que el 85 % de los estadounidenses teme que la IA propague desinformación electoral. Más de 30 estados han aprobado leyes sobre deepfakes políticos, centradas en divulgaciones, mientras que Minnesota y Texas prohíben su uso cerca de la jornada electoral. Las restricciones de California y Hawái fueron anuladas por tribunales federales. El Brennan Center urge a la FEC a actuar ante el vacío regulatorio.