La IA golpea con más fuerza el empleo juvenil, según un estudio de Stanford

Fuentes: AI is hitting entry-level jobs hardest, Stanford study finds

Un nuevo estudio de la Universidad de Stanford revela que la inteligencia artificial está provocando caídas significativas en el empleo de los trabajadores más jóvenes, mientras que los empleados de mayor edad apenas notan efectos. La edición de agosto de 2026 del informe "Canaries in the Coal Mine?", dirigido por el economista Erik Brynjolfsson, actualiza con datos frescos un trabajo publicado el año anterior y confirma que las tendencias detectadas entonces se mantienen e incluso se amplían.

Según los investigadores, el nivel de empleo de los trabajadores de entre 22 y 25 años en las ocupaciones más expuestas a la IA se sitúa un 19 % por debajo del de sus compañeros en sectores menos afectados. Desde 2022, el empleo en el 40 % de los puestos más impactados por la IA ha caído alrededor de un 11 % para este grupo, mientras que en el 60 % de los empleos menos expuestos creció un 10 % en el mismo periodo. En el conjunto de la economía, en cambio, las diferencias relativas entre los empleos más y menos afectados por la IA son mínimas.

El fenómeno se explica principalmente por una caída en las contrataciones de jóvenes, no por un aumento de despidos o dimisiones, y se refleja más en el volumen de empleo que en los salarios. Los puestos donde predominan los usos "automativos" de la IA, como contables, auditores o recepcionistas, registran los peores datos de empleo juvenil; en cambio, las ocupaciones con usos "aumentativos", como enfermeros o directivos, muestran una situación más estable.

Los autores apuntan que la IA afecta especialmente a los empleos basados en conocimiento codificado, fácilmente transmisible mediante formación, frente a los basados en conocimiento tácito, adquirido con la experiencia. La educación superior actúa como amortiguador: en ocupaciones con mayor proporción de titulados universitarios, las diferencias entre empleos expuestos y no expuestos son menores. Brynjolfsson advierte de un futuro en el que los puestos de la era previa a la IA se mantengan, pero las oportunidades de entrada al mercado laboral desaparezcan.