La IA en China: entusiasmo que encubre una memoria de despidos masivos

Fuentes: Boarding China's Last Bus

Más del 85% de los encuestados chinos considera la inteligencia artificial más beneficiosa que perjudicial, frente a menos del 45% de los estadounidenses, según el AI Index Report 2026 de Stanford. Un informe de la Universidad de Queensland y KPMG Australia eleva al 73% la disposición china a confiar en los sistemas de IA en el trabajo, frente al 52% de los norteamericanos. El artículo sostiene que esa supuesta euforia no es entusiasmo, sino una respuesta aprendida tras la convulsión económica que vivió China en los años noventa, cuando la reforma de las empresas estatales dejó sin empleo a más de 24 millones de trabajadores en el sector público antes de 2000.

El texto contrasta dos Chinas simultáneas: el noreste industrial —Liaoning, Heilongjiang, Jilin, con ciudades como Shenyang— donde hasta el 80% de las fábricas cerraron y miles de despidos diarios golpearon a la población, y el delta del río de las Perlas, que multiplicó por ocho su PIB entre 1991 y 2001 y acogió a gigantes como Alibaba, Tencent y Baidu. Esa brecha regional, sumada al eslogan de política «los que se quedan atrás reciben golpes», explica por qué los ciudadanos chinos aceptan hoy una tecnología que promete más automatización sin oponer resistencia. Para los autores, la mirada estadounidense que ve en China un rival ante la IA podría estar reflejándose en un espejo de su propia incertidumbre laboral.