La inteligencia artificial está eliminando el trabajo de entrada que permitía la formación de ingenieros senior, generando una escasez inminente de talento con capacidad de juicio. Según el análisis, la automatización de tareas junior ha cortado el mecanismo de transmisión de habilidades, dejando a las empresas sin una fuente interna de personal experto. Este fenómeno se compara con la crisis de la memoria DRAM, donde la demanda explosiva y la incapacidad de escalar la capacidad de producción en un corto plazo provocaron un aumento de precios del 400% entre 2024 y 2026. El artículo señala que, aunque las empresas podrían contratar senior en el mercado abierto, la competencia global por este talento limitado provocará un aumento de precios similar. La solución propuesta es invertir ahora en la formación interna de ingenieros, actuando como una cobertura estratégica contra la escasez futura, en lugar de depender exclusivamente de la contratación externa.
