Durante la Velada del Año VI, celebrada el 25 de julio en La Cartuja con un pico combinado de 7,67 millones de espectadores en Twitch, YouTube y TikTok, la boxeadora e influencer Marta Díaz presentó en sociedad a su hermana Laura, hasta entonces desconocida en redes sociales. Tras pedir a los casi 80.000 asistentes y a su comunidad digital que la acogieran, Laura acumuló más de 100.000 seguidores en Instagram en diez minutos, entre 300.000 y 360.000 en 24 horas y más de 443.000 en tres días, con solo dos publicaciones.
El artículo de Xataka analiza este fenómeno como una variante acelerada del "nepo baby": una persona hereda fama y audiencia por parentesco, sin contenido ni mérito previo. Lo compara con los hijos de famosos que acceden a Hollywood por apellido, con la presentación de Vivi Di Domenico a manos de Julio José Iglesias en 2022 y con la industria de los influencers infantiles. También sitúa a la Velada del Año como una maquinaria ya consolidada para fabricar avales virales: organizada por Velaris-Kena Productions, la empresa fundada por Ibai Llanos, la cuarta edición dejó más de 400.000 euros de beneficio por Twitch y 1,2 millones repartidos entre los participantes. El texto concluye con una analogía histórica entre la presentación de Laura Díaz y las ceremonías de sucesión dinástica: un mandato de quien ya reina sobre una corte de seguidores dispuesta a jurar fidelidad sin exigir pruebas.
