Las grandes tecnológicas chinas —Alibaba, ByteDance y Tencent— han intensificado la captación de investigadores de inteligencia artificial varios años antes de que terminen sus estudios, en una carrera por asegurarse al mejor talento antes que sus rivales. El caso del investigador Hu Qi, doctorando en seguridad de agentes IA en la Universidad de Hong Kong y ya en prácticas en una gran compañía, ilustra cómo los equipos de recursos humanos presionan a estudiantes para que firmen contratos a tiempo completo antes de obtener el título.
Según South China Morning Post, los cazatalentos llegan a contactar con candidatos entre tres y cuatro años antes de su graduación e incluso buscan entre estudiantes de secundaria. Vahid Haghzare, director de Silicon Valley Associates Recruitment, afirma que las empresas que esperan al acto de graduación para identificar a los mejores perfiles "ya han perdido". La presión se traduce en condiciones económicas excepcionalmente altas: sueldos de unos 60.000 yuanes mensuales (unos 7.700 euros), dieciséis veces el salario medio nacional, en un sector cuyo presupuesto salarial ha crecido un 4,6 % frente al 4,3 % de media del conjunto de la economía china.
El dinero, sin embargo, no es el factor decisivo. Los investigadores priorizan la disponibilidad de recursos de cómputo y la calidad del equipo humano; los perfiles más jóvenes tienden a decantarse por el entorno de las startups, mientras que los más experimentados optan por la infraestructura de las grandes tecnológicas consolidadas.
