AlpinSolar, una planta fotovoltaica instalada a 2.500 metros de altitud sobre la presa del lago Muttsee, en el cantón suizo de Glarus, se ha convertido en una de las respuestas más originales al déficit eléctrico invernal de Suiza. La instalación, operativa desde 2022, cuenta con 5.000 paneles solares bifacciales del fabricante Megasol desplegados sobre más de un kilómetro de la pared orientada al sur y dispone de una potencia instalada de 2,2 MW, con una producción anual cercana a 3,3 millones de kWh, suficiente para abastecer entre 700 y 750 hogares.
El proyecto, desarrollado por Axpo e IWB con un acuerdo de compraventa a 20 años con la cadena de supermercados Denner, se sitúa por encima del banco de niebla que limita el rendimiento de las plantas solares de valle durante semanas en invierno. El aire fino y limpio deja pasar más radiación, el frío evita el sobrecalentamiento de los módulos y la nieve actúa como espejo反射or —el llamado efecto albedo—, incrementando la captación. La inclinación de la presa hace, además, que la nieve se desprenda sola, sin limpieza manual. Cada pieza, incluida la grúa de montaje, fue trasladada en helicóptero por la inaccesibilidad del terreno.
El resultado es contundente: cerca de la mitad de la producción anual se genera en invierno y, entre febrero y marzo, la planta llega a triplicar el rendimiento de instalaciones equivalentes en zonas bajas. El éxito ha empujado al Gobierno suizo a aprobar la ley "Solar Express" para acelerar nuevos proyectos, incluido un parque alpino cerca de Sedrun con hasta 4.200 instalaciones previstas. Austria e Italia siguen de cerca el experimento.
