La Generación Z reduce el consumo de alcohol, pero resiste la presión social de fiesta y borrachera

Fuentes: "Quien no bebe corta el rollo": el alcohol se ha encontrado con un viejo aliado entre la Generación Z, la presión social

La Generación Z está reescribiendo su relación con el alcohol en España. Según el último informe de FAD Juventud, el 57,9% de los jóvenes de entre 15 y 29 años asegura que solo prueba bebidas alcohólicas de forma muy esporádica o ha dejado de beber por completo, mientras que la 'Encuesta de Salud de España', recientemente divulgada por Sanidad, constata que la prevalencia del consumo habitual entre adolescentes de 15 a 24 años ha caído del 43,8% en 2006 al 17,9% en 2023, un descenso del 60% en menos de dos décadas.

Otro sondeo de FAD revela que el 35,6% de los jóvenes ha reducido su ingesta y el 17,3% la ha abandonado definitivamente; el 51,9% considera el alcohol perjudicial para la salud. Las motivaciones principales son evitar conductas de riesgo bajo sus efectos (33,5%) y la percepción de vulnerabilidad (30,4%). Además, el 67,6% presume de un estilo de vida saludable, con prácticas como el gimnasio (23,1%) o el deporte (21,6%) por encima de las asociadas al alcohol.

Sin embargo, la transformación no es completa. FAD advierte de que seis de cada diez jóvenes de 15 a 29 años sigue consumiendo con frecuencia u ocasionalmente, y un 20% de quienes mezclan alcohol con bebidas energéticas reconoce hacerlo a menudo. Sobre todo, persiste la presión social: quienes no beben señalan que a menudo deben justificar su postura, y en algunos entornos se les achaca 'cortar el rollo'. La industria del alcohol, por su parte, enfrenta el reto de captar a un público cada vez menos interesado en la botella.