La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) autorizó el 9 de julio a la empresa Reflect Orbital a construir, lanzar y operar un satélite espejo en órbita baja que reflejará la luz solar sobre puntos concretos de la superficie terrestre durante la noche. El satélite experimental, bautizado Eärendil-1 en homenaje a un personaje de Tolkien, estará equipado con un reflector de 18 metros capaz de iluminar áreas de entre 5 y 6 kilómetros de diámetro durante periodos breves y orbitará a unos 625 kilómetros de altitud.
La startup, con sede en Santa Mónica (California), defiende usos civiles, comerciales y gubernamentales como operaciones de búsqueda y rescate, apoyo a infraestructuras críticas en emergencias, extensión de la producción de energía solar y luz para obras remotas sin generadores. Reflect Orbital aspira a operar 50.000 satélites de este tipo hacia 2035, lo que, según la comunidad científica, supondría una nueva industria global.
La autorización llega tras casi 2.000 comentarios públicos contrarios al proyecto. La Sociedad Astronómica Americana, DarkSky International y la Royal Astronomical Society advirtieron del impacto sobre la astronomía óptica, los ecosistemas nocturnos y la seguridad aérea. Investigadores como Tony Tyson, del Observatorio Vera C. Rubin, y Betty Kioko, del Observatorio Europeo Austral, calificaron la iniciativa como una amenaza existencial para la astronomía.
La FCC justificó su aprobación al considerar que se trata de una demostración tecnológica limitada y señaló que el impacto sobre la astronomía queda fuera del alcance de la revisión. La empresa se comprometió a medir efectos reales y a modificar el rumbo si la evidencia no respalda el despliegue.
