La factura de los tokens: la industria busca contener el gasto en IA

Fuentes: The token bill comes due: Inside the industry scramble to manage AI's runaway costs

Empresas de todo el sector tecnológico reaccionan al descontrol de sus presupuestos en IA: Uber agotó en abril toda su partida de IA para 2026, Microsoft retiró a sus desarrolladores las licencias de Claude Code y Priceline vio multiplicarse por entre cuatro y cinco el precio de renovación de su contrato con Cursor. En ese contexto, la Linux Foundation anunció esta semana la creación de la Tokenomics Foundation, un organismo de estándares para imponer disciplina de costes al gasto en tokens, siguiendo el modelo de FinOps para la nube.

Aunque el precio unitario por token ha caído, el consumo se ha disparado por la adopción de agentes autónomos. Los modelos lanzados en noviembre —Claude Opus 4.5 de Anthropic, GPT-5.1 de OpenAI y Gemini 3 Pro de Google— multiplicaron el uso al mejorar las herramientas agenticas. Una empresa acumuló una factura de 500 millones de dólares en Claude tras olvidar establecer límites de uso.

Según Jellyfish, el consumo por desarrollador se multiplicó por 18,6 en nueve meses. Una encuesta de Faros a 20.000 desarrolladores reveló que los más productivos gastaron diez veces más tokens. "Las conversaciones han pasado de 'ir rápido' a 'necesitamos barreras'", resumió J.R. Storment, de la FinOps Foundation, tras comprobar que algunas firmas triplicaron en abril su presupuesto anual.

El ecosistema de respuesta ya está en marcha: Pay-i y Paid como pure-plays; Jellyfish, Waydev y Faros AI como plataformas de monitorización; y Ramp, Datadog y New Relic añadiendo funciones específicas. AWS prevé novedades en FinOps X. La Tokenomics Foundation lanzará su marco común en julio, con métricas como "coste por inteligencia" o "tokens por vatio".