El gasto en IA se vuelve incontrolable: empresas no logran medir su retorno ni su coste real

Fuentes: AI Spending Spirals Out of Control as Companies Fail to Measure ROI or True Costs

El gasto empresarial en inteligencia artificial se ha vuelto incontrolable e imposible de cuantificar, según un análisis sectorial publicado esta semana. Varias compañías, entre ellas Uber, han reconocido que justificar la inversión en IA resulta cada vez más difícil: su director de operaciones, Andrew Macdonald, afirmó que es 'muy difícil trazar una línea' entre el gasto y funciones útiles para el consumidor, después de que su director de tecnología admitiera que la empresa quemó todo el presupuesto anual de tokens en cuatro meses.

El caso más llamativo, reportado por Axios, es el de una empresa que gastó 500 millones de dólares en un solo mes en modelos de Anthropic por no establecer límites de gasto. Mientras tanto, Microsoft migró a todos los clientes de GitHub Copilot a una facturación basada en tokens, abandonando el modelo de solicitudes prémium. Usuarios de suscripciones de 39 dólares mensuales relataron haber consumido entre el 14% y el 60% de sus créditos mensuales en una sola sesión o en apenas unos pocos prompts.

El problema de fondo, según el análisis, es que ninguna empresa puede medir el retorno de inversión de la IA ni calcular el coste real de una tarea, debido a la naturaleza propensa a alucinaciones de los modelos de lenguaje y a la proliferación de interfaces 'agénticas'. Los proveedores de suscripciones de IA subsidian los tokens y ocultan el coste real de cada interacción, lo que impide a las empresas conocer cuánto pagan verdaderamente por cada uso.