Jésica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, se ha acogido a su derecho a no declarar ante el juez Ismael Moreno, instructor del caso Koldo en la Audiencia Nacional. Acudió a la cita con peluca, mascarilla y gafas de sol para evitar ser reconocida por las cámaras. El magistrado la imputó el pasado 3 de junio en una pieza separada de esta causa.
Rodríguez ya declaró como testigo en el juicio del caso Mascarillas en el Tribunal Supremo, que terminó con una condena de 24 años de prisión para Ábalos. En aquella comparecencia reconoció que estuvo contratada durante dos años y medio sin realizar tarea alguna y que el exministro conocía esa situación. La sentencia del Supremo dio por probado que Koldo García, exasesor ministerial, propició su asignación a ADIF para asistir a su hermano Joseba García. Los contratos se firmaron primero en Ineco y después en Tragsatec, dos empresas públicas subcontratadas por ADIF, y supusieron el cobro de 34.450 euros en Ineco sin actividad laboral efectiva.
La resolución detalla que Rodríguez recibió indicaciones de Koldo García de responder a cualquier responsable de Ineco que trabajaba para Joseba García. Cuando su contrato en Ineco terminó, Ábalos y Koldo contactaron con la entonces presidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera, que dio instrucciones al director de Gestión Administrativa, Ignacio Zaldívar de la Rica, para facilitarle una nueva contratación. El 2 de marzo de 2021 empezó a trabajar en Tragsatec. Este lunes también han declarado como investigados Joseba García y el propio Zaldívar.
