Apple no logra que el fabricante chino de memorias CXMT le ofrezca precios más bajos para los módulos LPDDR5X de los iPhones, según DigiTimes. El motivo principal es técnico: CXMT no puede acceder a máquinas de litografía EUV debido a las restricciones de exportación de Estados Unidos y depende de equipos DUV más antiguos, lo que exige alrededor de un tercio más de espacio en oblea y encarece la producción. Como consecuencia, los precios de CXMT se sitúan al nivel de los surcoreanos Samsung Electronics y SK Hynix, que además priorizan el suministro de memorias HBM a Nvidia y otras empresas de inteligencia artificial para sus centros de datos. La situación se agrava porque CXMT ya tiene comprometida su capacidad con clientes como Xiaomi y Huawei mediante contratos de largo plazo y apenas dispone de hueco en su cadena de producción para Apple. El intento del fabricante estadounidense de diversificar proveedores incorporando un actor chino, inicialmente pensado para los iPhones destinados al mercado chino, tropieza además con objeciones regulatorias en EE. UU., donde varios senadores han pedido que Apple no compre memorias de origen chino. En paralelo, el experto en chips Tim Culpan advierte de que Apple atraviesa dificultades generales para asegurar suficientes memorias para la próxima generación de iPhones, cuya presentación se espera en septiembre, con el iPhone 18 Pro, 18 Pro Max y un modelo Ultra. Micron soporta la mayor parte del suministro, secundada por SK Hynix y Samsung. Aún se desconoce si la escasez de DRAM afectará a las cantidades disponibles en el lanzamiento.
