La adaptación de 'La Odisea' dirigida por Christopher Nolan y producida por Universal Pictures debutó el pasado fin de semana con una recaudación mundial de 264 millones de dólares, un resultado que contradice la campaña de rechazo que Elon Musk y sectores de la derecha estadounidense venían alimentando en X desde hacía meses. Las críticas se centraban en el reparto —Lupita Nyong'o como Helena de Troya y Elliot Page como Sinón— y en la traducción del poema homérico realizada por la estudiosa Emily Wilson en 2017, la primera firmada por una mujer, además de rechazar el uso de diálogos americanizados. Las acusaciones de inexactitud histórica se difundieron junto con llamamientos al boicot que nunca cristalizaron. Ante el éxito de taquilla, una cuenta anónima de X acusó a Universal de comprar entradas para inflar las cifras, un extremo que no se ha podido verificar y que implicaría un desembolso adicional sobre un presupuesto de producción de 250 millones de dólares y 125 millones en marketing. Musk reaccionó a unos vídeos generados con inteligencia artificial que recreaban la obra con actores blancos y acentos británicos y anunció que Grok Imagine producirá antes de fin de año una versión 'históricamente fiel al arte de Homero'. La viabilidad del proyecto es dudosa: Musk rara vez cumple sus plazos anuales, y el estudio Fountain 0 ya prepara una película de inteligencia artificial titulada 'Odyssey: The Fall'. El artículo subraya que el resultado de Nolan refuerza la idea de que la artesanía práctica del cine supera al contenido generado por IA, en un momento en que la industria debate el papel de esa tecnología.
