La película 'The Odyssey' de Christopher Nolan, cuyo estreno está previsto, ha desatado una oleada de críticas en la derecha estadounidense tras confirmarse el casting de la actriz keniomexicana Lupita Nyong'o como Helena de Troya. Elon Musk, propietario de X, acusó a Nolan de haber 'profanado la Odisea' para optar a un premio de la Academia, y un youtuber llegó a sugerir que Grecia debería demandarlo.
Esta no es la primera vez que la Ilíada y la Odisea protagonizan disputas culturales. La clásica y traductora Emily Wilson, jefa del departamento de estudios clásicos de la Universidad de Pensilvania, publicó en 2017 la primera traducción completa de la Odisea realizada por una mujer, un trabajo que también fue blanco de ataques de 'armchair classicists'. Su elección de traducir el adjetivo griego 'polytropos' como 'complicated' ('complicado') generó acusaciones de que su versión era 'woke' y 'feminista'. Wilson defiende que su traducción mantiene los 12.109 versos del original y reproduce el metro homérico en pentámetro yámbico, fiel a la fuente.
El clásico Richard Whitaker, de la Universidad de Ciudad del Cabo, objeta que Wilson realiza una 'traducción creativa' que aplana la complejidad de la épica e impone valores contemporáneos. Wilson contraargumenta que proyectar valores actuales sobre textos antiguos es un fenómeno inconsciente presente en cualquier traducción.
