La potencia de gas natural proyectada en Estados Unidos para alimentar centros de datos casi se ha duplicado en menos de un año, según una actualización del informe Global Energy Monitor publicada esta semana. A mediados de 2026, la cartera de proyectos supera los 189 gigavatios, frente a los 97 registrados a finales de 2025 y apenas 4 a principios de 2024. Un gigavatio basta para suministrar electricidad a cerca de un millón de hogares.
El crecimiento responde a la decisión de las grandes tecnológicas de levantar plantas "behind-the-meter", es decir, instalaciones de generación propias situadas junto a los centros de datos, con el fin de evitar las esperas para conectarse a la red eléctrica. La Administración Trump ha impulsado esta estrategia con un compromiso voluntario firmado por Microsoft, Meta, Google, OpenAI, varios gobernadores republicanos y grandes eléctricas.
El modelo presenta un coste climático elevado: muchos proyectos se equipan con turbinas ineficientes y algunos permisos de emisión superan los totales anuales de países enteros. A diferencia de Estados Unidos, China ha reorientado su expansión de centros de datos hacia renovables, sobre todo solar e hidroeléctrica, y ha vuelto a quedar por detrás de EE. UU. en proyectos de gas. Global Energy Monitor advierte de que, si todos los proyectos anunciados llegan a construirse, las emisiones quedarán bloqueadas durante décadas.
