El abogado del exministro José Luis Ábalos, Marino Turiel, ha presentado ante el Tribunal Supremo un incidente de nulidad contra la sentencia que condenó a su cliente a 24 años y 3 meses de cárcel por el caso Mascarillas, con el objetivo de preparar un futuro recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. La defensa sostiene que se vulneró el derecho al juez predeterminado por la ley, porque, tras su renuncia al acta de diputado en enero de 2026, el asunto debía haber pasado a la Audiencia Nacional, y no mantenerse en la Sala de lo Penal por un acuerdo plenario no jurisdiccional de 2014 que carece de rango normativo. El escrito denuncia también la vulneración del derecho a la segunda instancia, ya que el Supremo es la máxima instancia ordinaria. Además, reprocha que se denegó a la defensa el acceso a los dispositivos electrónicos incautados y a su código de verificación, lo que habría permitido contrastar los informes policiales, al tiempo que esos mismos datos habrían sido filtrados a la prensa por la UCO antes incluso de que Ábalos declarara como investigado. Otro eje de la impugnación es la presunción de inocencia: la defensa considera que la condena descansa esencialmente en la declaración del coimputado Víctor de Aldama, beneficiario de atenuantes por su conformidad, sin corroboración externa suficiente, y critica las conformidades de la Fiscalía fuera del régimen tasado como factor de desigualdad entre las partes. El escrito cuestiona también la calificación de pertenencia a organización criminal y la falta de incorporación de informes sobre las contrataciones en Canarias y Baleares. Por último, denuncia que la sentencia no motivó de forma suficiente las penas, en especial las vinculadas a la contratación de su expareja Jésica Rodríguez en INECO y TRAGSATEC, fijadas en su grado máximo pese al reducido desvalor material.
