La Oficina del Inspector General de la NASA publicó el martes una auditoría del programa Commercial Crew en la que advierte que la cápsula Starliner de Boeing probablemente no será certificada para vuelos operacionales a la Estación Espacial Internacional hasta 2026, lo que la situaría una década por detrás de su calendario original de 2017. La certificación coincidiría, en el mejor de los casos, con solo tres años de margen respecto a la fecha oficial de retirada de la ISS en 2030 (aunque el Congreso busca prorrogarla hasta 2032).
El informe formula seis recomendaciones y la NASA ha aceptado todas ellas. Entre ellas figuran elaborar un calendario para el próximo vuelo de Starliner y para futuras misiones tripuladas, y garantizar que ese calendario reserve tiempo suficiente para resolver y documentar los problemas detectados durante el primer vuelo de prueba con astronautas en 2024. En un anexo, los responsables de la NASA estiman completar esas tareas antes del 31 de diciembre de 2025.
Esa misión, ahora reconvertida en un vuelo de carga bautizado Starliner-1, figura como "en revisión" en la agenda oficial de la ISS, lo que reduce las posibilidades de despegue antes de 2027. La auditoría documenta además unos 100 anomalías y observaciones registradas durante el Crew Flight Test, en el que Butch Wilmore y Suni Williams debían permanecer ocho días en la estación y terminaron pasando nueve meses, regresando en una Crew Dragon de SpaceX. Las investigaciones de la mayoría de incidencias se han cerrado, pero las fugas de helio y el sobrecalentamiento de los propulsores de control siguen bajo análisis.
