Un artículo de Futurism publicado el 31 de julio sostiene que la apuesta de Mark Zuckerberg por la inteligencia artificial «está explotándole en la cara» y que Meta tiene «prácticamente nada» que mostrar tras su enorme gasto, tras calificar a su último modelo, Muse Spark, como superado por OpenAI, Anthropic y Google en «la mayoría de las tareas» y a Muse Image como un «pensamiento tardío». Ryan Merket rebate punto por punto esa lectura basándose en datos públicos. El evaluador independiente Artificial Analysis otorga a Muse Spark 1.1 una puntuación de 51 en su Intelligence Index, empatando con GPT-5.4 y situándose cerca de GPT-5.6 Luna y GLM-5.2, con un 45 % en el Humanity's Last Exam, un punto por detrás de Claude Opus 4.8, y un tercer puesto entre todos los modelos en SciCode, además de una ventana de contexto de un millón de tokens y un coste estimado de 26 centavos por tarea. Muse Image debutó en el segundo puesto de las preferencias humanas de Arena en tres categorías, y el próximo Muse Video alcanzó el tercero en texto a vídeo. Meta registró 3.600 millones de usuarios diarios en junio, un 3 % más interanual; las interacciones con Meta AI crecieron un 60 % desde su reconstrucción sobre Muse Spark, más de un millón de empresas usan sus agentes empresariales por semana y nueve millones de pymes utilizan sus herramientas publicitarias con IA. Los ingresos del segundo trimestre ascendieron a 60.800 millones de dólares, un 28 % más, con un aumento del 14 % en impresiones publicitarias y del 12 % en precio por anuncio, lo que contradice la afirmación de que el engagement «sigue cayendo». Merket reconoce, no obstante, que Meta aún debe justificar un plan de capex de entre 130.000 y 145.000 millones de dólares.
