Meta ha presentado Muse Image, el primer modelo de generación de imágenes por inteligencia artificial desarrollado por su división Superintelligence Labs (MSL), dirigida por Alexandr Wang. El modelo ya impulsa las herramientas de creación de imágenes en la aplicación de Meta AI, Instagram y WhatsApp, y próximamente llegará a Facebook y Messenger, según anunció la compañía este martes.
Muse Image forma parte de la creciente familia de modelos Muse, que sustituye a la anterior línea Llama. Wang, fundador de Scale AI y fichado por Meta hace poco más de un año para encabezar esta división, ha destacado en Threads que Muse Image es un sistema "agéntico", lo que significa que trabaja junto al modelo de lenguaje Muse Spark para "razonar sobre el prompt, buscar en la web y planificar antes de generar". El laboratorio, considerado la apuesta personal de Mark Zuckerberg para situar a Meta al nivel de OpenAI, Anthropic o Google, ha recibido inversiones de miles de millones de dólares.
A diferencia de los generadores de imágenes convencionales, que traducen directamente un texto en una imagen, Muse Image puede buscar en la web para verificar datos o referencias visuales, escribir y ejecutar código para acertar con gráficos, tipografías o códigos QR, e incluso revisar y corregir su propio trabajo. Meta asegura que este comportamiento de autocorrección no fue diseñado, sino que emergió durante el entrenamiento porque el modelo obtenía mejores resultados cuando se autocorregía. Cuanto más tiempo de cálculo se le concede para "pensar" antes de responder, mejor es el resultado final, el mismo patrón observado en los modelos de lenguaje más recientes.
En cuanto a su rendimiento, Muse Image se sitúa en el segundo puesto del ranking Arena AI, que mide preferencias humanas en generación y edición de imágenes, por detrás de GPT Image 2 de OpenAI y a la altura del modelo Nano Banana de Google. Su compañero Muse Video, que la compañía ya ha adelantado y que está disponible en versión beta para creadores seleccionados, ocupa el tercer lugar en generación de vídeo a partir de texto. Wang ha calificado el modelo de vídeo como "competitivo en adherencia al prompt, fidelidad visual y consistencia temporal".
La funcionalidad que más debate ha generado es la posibilidad de etiquetar con una arroba cualquier cuenta pública de Instagram dentro de un mensaje. El sistema toma entonces las fotos públicas de ese perfil como referencia visual para generar una imagen nueva con el rostro de esa persona, bastando con conocer su nombre de usuario. Meta explica que "etiquetar un nombre de usuario permite a Meta AI usar fotos públicas para construir una imagen".
La función viene activada por defecto para todas las cuentas públicas. Quienes no deseen participar deben desactivarla manualmente accediendo a su perfil de Instagram, entrando en Configuración y Actividad y, dentro de Compartir y Reutilizar, apagar las opciones de publicaciones y reels para Meta AI. Además, no existe forma de saber si alguien ha utilizado la cara de un usuario para crear una imagen, ya que Meta ha confirmado que no se notificará a los afectados.
Para distinguir las imágenes generadas por IA del contenido convencional, Meta añadirá a cada creación una marca de agua invisible llamada Content Seal, que según la compañía resiste intentos de modificación como recortes, compresiones e incluso capturas de pantalla. El modelo también permite transformar imágenes usando prompts sugeridos, rediseñar habitaciones basándose en una foto de Facebook Marketplace, y realizar ediciones directamente sobre las fotos dibujando encima, que pueden compartirse en el feed, las stories o los chats. Impulsará además los 30 nuevos efectos de IA que llegarán a las Stories de Instagram en Estados Unidos antes de expandirse a otros países.
Europa será el terreno donde esta función se pondrá a prueba antes que en ningún otro sitio. El Reglamento General de Protección de Datos exige consentimiento explícito para tratar datos que permiten identificar a una persona, y generar una imagen nueva a partir del rostro de alguien entra de lleno en esa categoría. Meta no ha anunciado ningún ajuste específico para la Unión Europea, una región donde ya arrastra varios frentes abiertos por su forma de gestionar los permisos de los usuarios en sus herramientas de IA.
