La categoría de mejor smartphone en relación calidad-precio de Xataka enfrenta un escenario inédito en 2026 debido a la convergencia de la crisis de las memorias y la inflación global. Este contexto ha erosionado los márgenes de los fabricantes, eliminando la posibilidad de ofrecer dispositivos asequibles sin comprometer la calidad, un fenómeno que el medio denomina el fin de la 'ganga' móvil.
El mercado se ha bifurcado en dos frentes: por un lado, la gama media de bajo coste que recorta componentes, utilizando chips de generaciones anteriores y reduciendo la RAM; por otro, la gama premium que asciende a los 500 o 600 euros incorporando tecnologías avanzadas como baterías de silicio-carbono de más de 6.000 mAh o teleobjetivos periscópicos. Esta especialización obliga a los consumidores a elegir entre rendimiento puro, autonomía o actualizaciones de software de larga duración.
Para el jurado de Xataka, la decisión es más compleja que nunca, ya que no basta con la potencia bruta. Se debe evaluar cómo cada fabricante gestiona sus renuncias para mantener un producto competitivo. La elección del ganador dependerá de si se prioriza la potencia bruta, la innovación en batería, la calidad del diseño o la garantía de soporte a largo plazo. A pesar de la dificultad, el medio asegura que aún existen opciones viables y justas en el mercado actual.
