Las emisiones de carbono de Microsoft, Amazon y Google crecieron casi una quinta parte en el último año, hasta alcanzar 119 millones de toneladas de CO₂ equivalente en el ejercicio fiscal cerrado en marzo de 2026, una cifra equivalente a alrededor de un tercio de las emisiones de Francia y superior en unos 18 millones de toneladas a las del ejercicio anterior (equivalentes a las de Chequia en 2024). El aumento responde, según los informes de sostenibilidad publicados por las tres compañías, a la expansión de la infraestructura de centros de datos para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial y servicios en la nube.
Microsoft registró un alza del 25 % en sus emisiones, hasta 20 millones de toneladas, atribuida "principalmente" a la construcción de centros de datos. Google creció un 18 %, con incrementos en las actividades de su cadena de suministro ligados a esa expansión, aunque asegura que sus sistemas de IA han ayudado a recortar 41 millones de toneladas de CO₂ en otros sectores. Amazon comunicó una subida del 16 % en sus emisiones totales y del 20 % en su cadena de suministro, si bien enmarca el avance como "progreso" hacia su meta de emisiones netas cero en 2040.
Expertos como la profesora de economía Cecilia Rikap, del University College London, sostienen que la imagen de "nubes ecológicas" es una estrategia de marketing y que la migración a la nube permite a otras empresas externalizar su huella climática. El profesor Shaolei Ren, de la Universidad de California en Riverside, advierte además de una posible escasez de créditos de carbono para compensar las emisiones. La consultora JLL prevé la construcción de unos 1.200 centros de datos en el mundo hasta 2030, en tanto que el Uptime Institute estima que los grandes proyectos anunciados el año pasado llegarán a consumir el 1,3 % de la electricidad mundial.
