La policía británica anunció este jueves que la condena a prisión de dos jóvenes hackers —Owen Flowers, de 18 años, y Thalha Jubair, de 20— ha afectado de forma «severa» las operaciones del grupo cibercriminal Scattered Spider, al que las autoridades del Reino Unido consideran la mayor amenaza de ciberdelincuencia del país en los últimos años. Ambos se habían declarado culpables a principios de 2025 del hackeo sufrido en 2024 por Transport for London (TfL), el organismo público que gestiona el transporte de la capital británica, y fueron sentenciados a cinco años y seis meses de cárcel.
El ataque contra TfL dejó fuera de servicio durante semanas la infraestructura del sistema, incluidos la plataforma de venta de billetes y la información en tiempo real sobre la llegada de trenes. Las pérdidas se estiman en alrededor de 39 millones de libras (unos 47 millones de dólares). Los investigadores sostienen que los acusados tenían un acceso tan profundo a los sistemas de TfL que «podrían haber apagado por completo la red» y disponían de «las llaves del reino» sobre la infraestructura.
Flowers y Jubair fueron detenidos un año después de los hechos. El FBI acusó a Jubair de participar en ataques contra más de 120 compañías mediante técnicas de ingeniería social. Scattered Spider ha sido vinculado a incidentes de alto perfil contra el grupo casino MGM, la aerolínea WestJet y la firma de ciberseguridad Okta, entre otros. Paul Foster, jefe de la Unidad Nacional de Ciberdelincuencia de la NCA, afirmó que la investigación ha supuesto una interrupción significativa de la amenaza.
