En filosofía de la mente, la «causación mental» sostiene que las entidades mentales tienen efectos causales, en particular sobre lo físico. Si el fisicalismo es verdadero, los efectos físicos se explican por causas físicas, sin necesidad de recurrir a nada no físico. Este razonamiento articula el principio de exclusión causal de Jaegwon Kim, según el cual las entidades mentales no pueden causar nada físico salvo en la medida en que ya son entidades físicas.
Los dualistas de sustancias y los fisicalistas de identidad de tipos defienden variantes de la causación mental. Frente a ellos, el epifenomenalismo admite que lo físico cause lo mental, pero no a la inversa, lo que plantea problemas epistemológicos: ¿por qué la evolución generó consciencia si carece de efectos físicos?, ¿por qué los informes sobre la experiencia se correlacionan con ella?, ¿por qué las correlaciones físico-mentales son precisamente como son?
La causación mental suele invocarse para responder a estas preguntas. Sin embargo, el texto argumenta que la causación mental no es esencial para resolverlas y que la superveniencia inteligible —el hecho de que los hechos mentales se sigan de modo comprensible de los hechos físicos— resulta más decisiva. La superveniencia inteligible difiere de la superveniencia lógica de Chalmers en que requiere descubrimiento empírico, no solo análisis conceptual.
Para ilustrarlo, se contrastan dos posiciones. El funcionalismo epifenomenalista, análogo a considerar que los creeper de Minecraft no tienen poderes causales reales (estos residen en el hardware), muestra que las funciones psicológicas pueden describirse sin atribuirles causalidad y, aun así, responder a los problemas epistemológicos. El monismo russelliano, que combina estructuralismo físico, realismo sobre las quididades y quidditismo sobre la consciencia, hereda de Bertrand Russell la idea de que la física solo describe relaciones estructurales entre cantidades, no la naturaleza intrínseca de sus entidades fundamentales. La conclusión es que la inteligibilidad de la superveniencia, y no la causación mental, es lo que sostiene la coherencia del fisicalismo ante el problema de la consciencia.
