La ola de calor que azota Francia, con termómetros rozando los 40 °C en París, ha disparado la demanda de blanco de Meudon, una arcilla calcárea compuesta mayoritariamente por carbonato de calcio que se mezcla con agua para formar una pasta lechosa. Según Le Parisien, la mayoría de tiendas de bricolaje y manualidades han agotado sus reservas y los pedidos online llegan con retraso. El producto, empleado tradicionalmente para limpiar cuberterías y mármol o cubrir escaparates durante reformas, se aplica ahora con un pincel sobre los cristales para reflejar la luz solar y reducir la temperatura interior.
El método se ha viralizado en redes sociales y medios franceses tras artículos y vídeos que defienden su eficacia. Una usuaria de TikTok afirma haber pasado de 36-37 °C a 35 °C en un ático parisino orientado al sur. Otros testimonios sostienen que la diferencia ronda los dos grados. Las pinturas comerciales blancas pueden enfriar hasta 1,7 °C la cara opuesta de la superficie tratada, y estudios recientes apuntan a reducciones de más de 7,5 °C con combinaciones adecuadas de materiales reflectantes.
