La caída de Borland: del éxito de Turbo Pascal al ocaso

Fuentes: The Rise and Fall of Borland: Inside the Turbo Pascal Revolution

Borland fue durante más de una década la compañía de software más admirada por los programadores profesionales, hasta que se consumió en una crisis interna que nada tuvo que ver con Microsoft. Todo comenzó en noviembre de 1983, cuando Philippe Kahn colocó un único anuncio en la revista Byte para vender Turbo Pascal, un compilador de 49,95 dólares frente a los 400 dólares que costaba la competencia. Esa página generó unas ventas de aproximadamente 150.000 dólares.

El producto triunfó porque rompía las reglas del mercado: cabía en un solo disquete, se cargaba en uno o dos segundos, incluía editor y compilador integrados y permitía compilar con una sola tecla. Además, su licencia, bautizada como "licencia de libro", trataba al usuario con respeto y sin mecanismos de protección invasivos. El editor replicaba los atajos de WordStar y una utilidad adicional, Sidekick, permitía mantener calculadora, bloc de notas y calendario residentes en memoria, anticipándose al multitarea.

La fórmula se replicó con Turbo C, Turbo Basic, Turbo Prolog y Turbo Assembler, todos ellos a precios muy inferiores a los de la competencia. Las ventas pasaron de 29 millones de dólares en 1987 a 104 millones en 1989, y Turbo Pascal alcanzó las 250.000 copias en sus dos primeros años, vendidas mayoritariamente por correo.