Paleram Chauhan, un agricultor indio de 52 años, fue asesinado en julio de 2013 en Raipur Khadar por su activismo contra una poderosa mafia de la arena. Su muerte subraya la brutalidad de una guerra global por este recurso natural, esencial para la construcción y diversas industrias, cuya extracción ilegal está provocando una devastación ambiental generalizada y un aumento de la violencia en todo el mundo.
La arena es el recurso natural más consumido por los seres humanos después del agua y el aire, con más de 40 mil millones de toneladas utilizadas anualmente, principalmente en la construcción. El auge global de la edificación, desde megaciudades hasta proyectos de recuperación de tierras como los de Singapur, ha disparado la demanda, agotando lechos de ríos, playas y fondos oceánicos. Esta escasez ha impulsado una industria de 70 mil millones de dólares, a menudo controlada por operaciones de minería ilegal y bandas criminales en países como India, Marruecos e Indonesia. Estas actividades causan una grave devastación ambiental, incluyendo erosión costera, contaminación del agua y alteración de ecosistemas. La falta de regulaciones efectivas y la corrupción exacerban el problema, resultando en sobornos, violencia y cientos de muertes, especialmente en India, donde las "mafias de la arena" han cobrado la vida de policías, funcionarios y ciudadanos comunes.
